Etiquetas

sábado, 5 de marzo de 2011

Hedonismo consumista en el ocio de las ciudades.




Nuestro contexto por cultura , en los espacios de ocio y esparcimiento están casi totalmente ligados al consumo, para la mayoría de las familias es normal que un fin de semana se salga a almorzar o dar una vuelta en un centro comercial, lo que nos predispone a saber que vamos a consumir algo, así sea un helado por lo que tenemos que tener dinero y desplazarnos vehicularmente.

Estas acciones son tan normales en nuestro medio, que difícilmente pensamos en otras actividades fuera de estos lugares o algo que tenga que ver con el comercio; lo que sí es normal es buscar que más actividades ofrecen estas plazas como un nuevo restaurante, almacén o atracciones para los niños.

Estos movimientos requieren de consumir y rara vez en que se frecuentan estos lugares NO se gasta dinero; y es más por que se agotó el objeto que se quería. Una gran parte de la sociedad específicamente personas que no tienen alto poder de consumo como las que lo tienen, no piensan en una actividad diferente al comercio para distraerse; Sería muy raro escuchar una familia un fin de semana planear una salida al parque para solo ir y tirarse a una manga, y más raro aún que van ir caminando.

Esto se debe básicamente a la mínima oferta de espacios públicos abiertos, ya que por cultura no los hemos llegado a necesitar y a usar. Por otro lado la gente se sentiría  incómoda por no tener a la mano al menos una tienda para comprar los helados.

Este comportamiento cultural también se ve reflejado cuando alguien nos invita a salir, y seguramente si no tenemos lo que creemos suficiente en dinero, diremos que no; y si salimos en estas condiciones sabemos que posiblemente no nos divertiremos como los otros. O sea si no hay dinero, no me puedo divertir.

Ese es nuestro legado cultural en cuanto al ocio fuera de casa, a lo mejor si algún día optamos por salir al parque a conversar o simplemente a cambiar de ambiente y descansar encontraríamos que pudiéramos divertirnos también.

por: Juan Esteban Vallejo Girón

No hay comentarios:

Publicar un comentario